Buenas ricoviajer@s!
Este fin de semana hemos estado disfrutando de la costa de Vejer y Conil, en un auténtico paraíso como es la playa del Palmar, con su ambiente surfero y ese buen rollo que solo desprende esta bendita tierra.
Como todos los años, El Palmar nunca defrauda, ni en invierno con sus olas, ni en verano con la afluencia de gente que viene a visitar toda nuestra provincia de Cádiz.
Escribo este post porque hemos descubierto un sitio de esos que nos gustan, de esos que tienen las tres «B», de bueno, bonito y barato, y si encima a todo eso le añadimos que está en primera línea de playa y en el Palmar, el plan sale redondo, completo, magnífico.
El sitio se llama «Baranda 22», uno de los chiringuitos del Palmar, en primerísima línea de playa, con un ambiente genial y una comida que quita el «sentío», con una comida basada en el atún rojo de la zona y en el pescaíto fito típico de nuestra zona.
Tanto nos gustó que hemos repetido por segunda vez esta semana, y es que tanto la calidad del producto, los precios y sobre todo, el buen trato del personal hacia los clientes hace que repetir sea todo un placer.
Llegamos a las tres y cuarto de la tarde, pero sólo tardamos diez minutos en tener mesa para cuatro, pues no admiten reservas por el momento, así que llegas y esperas turno como toda la vida. Legar al Palmar un sábado y poder comer tan rápido, y sentarte tan rápido en una mesa es todo un lujazo.
El resto, ya os lo podréis imaginar, buena compañía y medias raciones, y más comida, y más atún,y más pescaíto frito….y cerveza, mucha cerveza!! 😀
Como sugerencia os recomiendo las croquetas de carabinieros con ali oli, que tienen un sabor espectacular. Os recomendaría también las sardinas a la plancha, que son diferentes a los espetos típicos de la provincia de Málaga por ejemplo, los boquerones y por supuesto las tortillitas de camarones, y la especialidad de la zona, el atún rojo. El tartar de atún una exquisitez, con sabores cítricos, una fusión muy buena con la cocina oriental.
Comimos los cuatro increíblemente bien, por el precio de 20 euros por cabeza, que entiendo es muy muy buen precio en pleno verano en primera línea de un auténtico paraíso de playa.
Después de la comida comienza la música en directo en el mismo local. Todos los findes van desfilando diferentes artistas, con diferentes estilos de música, con lo cual, tras el baño en la playa, la puesta de sol en el chiringuito es espectacular.
El único pero que pondría es que falta un arrocito negro en la carta!! y que debido a la pandemia todo cierra a las doce de la noche, y la velada se hace muy corta, pero ya se sabe, cuando te lo pasas genial, el tiempo vuela!, y por eso, volveremos muy pronto, para seguir disfrutando (por fin) de esta maravilla de verano, que como en Cádiz, ni uno!.
Hasta la próxima!






