ESCAPADA A TOLEDO

Buenas ricoviajer@s!

Con la pandemia de coronavirus vamos a tener muy difícil viajar fuera de España en los próximos meses, así que es momento de hacer un poco de turismo nacional, y vaya si somos privilegiados, pues vivimos en uno de los países con mayor variedad de ofertas, tanto gastronómicas como de paisajes, ciudades, pueblos, montaña, mar…

Entre todos tenemos que volver a levantar nuestro país, así que nosotros seremos los primeros en contribuir viajando a destinos nacionales en cuanto se termine el estado de alarma.

Una de las escapadas que hicimos un fin de semana el pasado enero fue a Toledo, la ciudad de las tres culturas, una maravilla que no habíamos visitado antes, y que nos sorprendió por su belleza, y por su ambiente en las calles, a pesar de que fuimos el siguiente fin de semana a los Reyes Magos, y los bolsillos están resentidos.

Tras salir del trabajo el viernes a las tres de la tarde, nos subimos al coche y pusimos rumbo a Despeñaperros, el cual dejamos atrás a eso de las nueve de la noche. Hicimos una paradita para merendar y continuamos hasta Toledo, llegando a las diez de la noche, lo justo para dejar nuestras mochilas en el alojamiento y salir a cenar.

Esta vez utilizamos la conocida web de alojamientos turísticos «airBnb» para reservar una casita en pleno casco histórico de la ciudad, a un paso del famoso Alcázar y de toda la ruta turística y monumentos, al precio de 100 euros el fin de semana.

Se puede aparcar gratis en unas explanadas que hay abajo del casco antiguo de la ciudad, y subir por unas escaleras mecánicas enormes que te dejan justo en el centro, arriba del todo, pues el casco antiguo está en una montaña.

El propietario, Jose, nos estaba esperando, y tras una breve charlita con él -muy amable- nos instalamos en nuestra habitación, una auténtica maravilla, preciosa, con las paredes de piedra y muy acogedora. La casa mantiene toda la esencia de esa época, con los techos de vigas de madera con grabados que aún conservan, y un patio precioso.

Salimos a cenar siguiendo las recomendaciones de un amigo, y buscamos un sitio con comida típica toledana, «El Trébol», bueno, bonito y barato. Cuando llegamos había bastante gente cenando, pero tuvimos la suerte de pillar una mesa para dos.

Pedimos la especialidad del bar, las pulguitas, en mi caso, de carne de caza, de ciervo, muy típico de esta zona de España, deliciosas y muy baratas! a 2,80 euros cada una!!

Además, por sugerencia de la camarera que nos atendió, una chica súper simpática y atenta, probamos la «Bomba trébol», que es una patata rellena de carne, pimientos, salsa ali-oli y tomate picante. Estaban buenísimas, y a sólo 3,90 euros cada bombita.

La cenita -exquisito todo- más unas cervezas nos costó 16 euros, sin duda excelente recomendación.

Tras la cena nos animamos a tomarnos unas copitas y de paso echar un vistazo a la noche toledana. Por la calle nos encontramos con varios relaciones públicas que nos invitaron a chupitos, y visitamos un pub que se llama «Camelot« y una discoteca más grandota que parecía ser una antigua iglesia, llamada «Círculo de las artes», muy original.

Tenemos que decir que la noche estaba poco ambientada en estos locales, pues como  comentaba, los bolsillos están muy machacados después de Navidad.

Tras las copas, con una temperatura de un gradito, volvimos a la casa para reponer fuerzas para el sábado. En Toledo hace mucho frío en enero, así que hay que abrigarse bien con guantes, abrigo y gorro.

El sábado amaneció gélido, con grados bajo cero, así que nos abrigamos bien y nos fuimos para la oficina de turismo, que se encuentra en la plaza más famosa de la ciudad, la plaza de Zocodover, donde confluye todo el turismo. A las diez de la mañana ya estaba todo lleno de turistas que vienen en autobuses y en tren desde Madrid a visitar la ciudad en un día.

Decidimos de comprarnos la pulsera turística que te da acceso a los siete monumentos más importantes de Toledo por 10 euros, aunque nos disgustó que no incluya la visita a la catedral, aunque sí puedes acceder a una parte gratuita.

Con la pulsera turística puedes visitar gratis los siguientes monumentos en Toledo:

  1. Iglesia de los jesuitas
  2. San Juan de los Reyes
  3. Antigua mezquita del Cristo de la Luz
  4. Santo Tomé
  5. Iglesia del Salvador
  6. Antigua Sinagoga de Santa María la Blanca
  7. Real Colegio de doncellas nobles

En Santo Tomé se encuentra el famoso cuadro del Greco, «El Entierro del Señor de Orgaz», mundialmente conocido.

En una mañana da tiempo de visitar todos perfectamente, y hay un poco de todo, con vestigios almohades, judíos y romanos, de ahí que a Toledo se la conozca como la ciudad de las tres culturas.

Puedes visitar iglesias como la de los jesuitas, puedes visitar monasterios con su claustro y jardín en San Juan de los Reyes, puedes ver una auténtica Sinagoga judía en Santa María de la Blanca, o una antigua mezquita en el Cristo de la Luz. Diferentes culturas en la misma ciudad hacen que tenga un atractivo único y que se disfrute mucho con las visitas.

El Real Colegio de Doncellas nobles es actualmente una residencia universitaria, con una patio precioso, que se puede visitar tambien con su iglesia.

A la torre de la iglesia de los jesuitas se puede subir, con unas vistas únicas del casco antiguo. A nosotros nos gusta bastante subir a las torres, mucho más que visitar las iglesias, así que no lo dudamos.

Visitamos también un taller artesano en el que hacían espadas y otro donde hacían Damasquinos, una técnica que utilizan con hilo de oro para hacer todo tipo de gemas, colgantes, figuras…

Espadas y Damasquinos

Lo de las espadas y el acero en la ciudad es una industria muy conocida, pues de aquí han salido las espadas que salen en películas muy famosas como el señor de los anillos, Conan, entre otras, y te venden las réplicas exactas, auténticas maravillas hechas a mano, cuyo precio ya podréis imaginar…bastante elevado.

Cuando terminamos el circuito turístico eran justo casi las tres de la tarde, y decidimos irnos a comer para seguir visitando más cosas por la tarde. No puedes irte de Toledo sin probar su plato más famoso, las carcamusas, una especie de estofado con carne.

Para comer entramos en un bar que se llama «La Mona», donde probamos el famoso plato y algunas tapas más, con sus respectivas cervezas.

En noviembre y con ese frío se agradecen los platos calientes y calóricos, que te reponen al momento.

Pedimos las famosas carcamusas (4 euros), unos huevos rotos con gulas y gambas (8 euros) y una ración de secreto ibérico a la parrilla (8,5 euros). Demasiada comida para dos personas, por un precio muy bueno, que con las cervezas no llegó a 25 euros.

Hartos de comer nos fuimos a visitar otros monumentos ya fuera del circuito turístico que incluía la pulsera, como la muralla que rodea la ciudad, la famosa puerta de Bisagra , y una exposición de máquinas de tortura que estaba expuesta ese mes.

Diferentes exposiciones

En Toledo hay diferentes exposiciones de diferente temática a lo largo del año, que aunque cuestan dinero, no son muy caras visitar, creo recordar que nos costaron entre tres y cinco euros cada una. Cuando nosotros fuimos había una exposición de máquinas de guerra antigua, de máquinas de tortura y de las antiguas brujas y su relación con la Inquisición.

Tras pasear por el centro, ya de noche, ver y comprar algunos souvenirs en las diferentes tiendas de espadas que hay por la ciudad, cogimos el tren turístico que te lleva a los miradores que hay alrededor del río, desde donde se puede ver el casco antiguo entero.

Desde el mirador del Valle hay unas vistas increíbles a la ciudad, y queríamos verlo de noche, así que aprovechamos e hicimos el viajecito.

Tras el tour de los miradores volvimos a la casita, justo para ducharnos e irnos a cenar con dos amigos que trabajan por la zona.

Fuimos a cenar a un bar que se llama «Taberna cuchara de palo», y pedimos unas cañas de berenjena en bastones con miel y sésamo (7,20 euros), unas croquetas caseras (7,40 euros) y unos taquitos de ciervo estofado (10,90 euros), más una botella de vino para los cuatro. En total unos 32 euros entre los cuatro. Una buena elección para cenar, porque estaba todo muy bueno.

Para terminar la noche nos tomamos unas copas en un local de moda que se llama «Pícaro», también el centro de la ciudad, con bastante más ambiente que la noche del viernes.

El domingo dedicamos la mañana a visitar la exposición de brujería, comimos unas hamburguesas en el MCdonalds y nos fuimos directos en el coche con las maletas -tras despedirnos del casero- hacia el mirador del Valle, para verlo esta vez de día.

Tras las fotitos de rigor, a conducir de vuelta a casa tranquilamente, 6 horitas en coche con la carretera bastante tranquila, con parada para merendar en un pueblecito cerca de Córdoba.

Hasta la próxima!

Lo que más nos gustó

  • Toda la ciudad es muy bonita, con buen ambiente
  • El centro histórico está muy bien mantenido
  • Facilidad para visitar monumentos, todo señalizado
  • Ciudad muy pequeña y visita muy agradable
  • La casa donde nos alojamos
  • Los talleres y las tiendas de espadas

Presupuesto para dos personas

  • Alojamiento fin de semana…….. 100 euros
  • Comidas y cenas ……………………… 55 euros
  • Pulseras turísticas …………………… 20 euros
  • Exposiciones …………………………….. 12 euros
  • Souvenirs …………………………………. 15 euros
  • Diésel …………………………………………. 80 euros
  • Total……………………………………………. 282 euros

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